Elige ser mejor cambiando tu dona

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“Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” fue un regalo de mi suegro hace 20 años. No había pensado que este libro de Stephen Covey tenía tantos años de existir; anoche lo saqué de mi biblioteca, lo desempolvé y me di cuenta que fue publicado en 1989.  Me hubiera gustado empezar mi blog con algo más actual pero mientras lo releía me daba cuenta que los consejos que da siguen vigentes y son prácticos para mí, así que les voy a compartir un pedacito.

¿Y qué tiene que ver Stephen Covey con una dona? No se trata de una dieta ni de un chiste, se los aseguro. No sé si la respuesta vino de Dios, de la casualidad o todo estaba en mi subconsciente pero todo encajó a la perfección con lo que tenía planeado para mi tienda AB Accesorios estos meses siguientes.  Decidí utilizar las donas como línea gráfica para las campañas de Setiembre/Octubre hace algunas semanas y anoche cuando pensaba en los 7 hábitos me di cuenta que mi enseñanza favorita del libro es el gráfico del Círculo de Preocupación y el Círculo de Influencia; este gráfico es en forma de dona.

Esta enseñanza se encuentra en el primer hábito que expone Covey “Sea proactivo”, y explica cómo somos responsables de lo que nos pasa en la vida, de cómo son las personas proactivas y cómo son las personas reactivas. El autor explica que ser proactivo significa que soy responsable de mis acciones, que soy capaz de responder a lo que me sucede y que yo elijo responder de una forma o de otra. Las personas reactivas se libran de la responsabilidad de lo que hacen: culpan a fuerzas externas, como circunstancias, los defectos de otras personas o a los problemas. En cambio, las personas proactivas actúan sobre sus circunstancias generando cambios a su favor.

¿Cómo te vuelves proactiva y responsable? Pues cambiando tu dona.

Voy a explicarte un poquito, por favor tenme paciencia.  La dona de Stephen Covey se define por dos círculos: El círculo de preocupación son todas aquellas cosas que te importan, a las cuales les dedicas tiempo como tu trabajo, tus hijos, tu casa, tu matrimonio, tu salud, tus amigas, etc. Dentro de ese círculo hay cosas que no puedes controlar y otras que sí. El círculo de influencia es todo aquello que está en tu círculo de preocupación que sí puedes cambiar.

Entre más te esfuerzas y más le dedicas tiempo a las cosas que sí puedes cambiar, más grande se vuelve tu círculo de influencia, más cambia la forma de tu dona. De la misma manera, cuando te concentras en las cosas que no puedes cambiar y te culpabilizas, más pequeño se vuelve tu círculo de influencia. Por ejemplo, a veces hay personas en tu trabajo que parecen siempre estar mal encarados, nunca saludan y en vez de colaborar, más bien parece que entorpecen los procesos.  Una persona reactiva posiblemente les eche la culpa de lo malo que suceda, tampoco los salude de vuelta y más bien se contagie de su mal humor, su círculo de influencia disminuye. Al contrario, una persona proactiva no cambiará su estado de ánimo, le saludara siempre con alegría y hasta tal vez se acerque para comprender las razones de su actitud negativa y ofrezca alternativas para que mejore; su círculo de influencia crecerá y posiblemente no solo cambien positivamente la situación, sino que atraiga hacia sí una mejora en su situación laboral.

Ser responsables es saber que podemos elegir, es actuar sobre nuestro círculo de influencia y es cambiar nuestra dona para que este sea más grande cada día. Entonces podemos elegir ser mejores, ser más felices y tener éxito en las diferentes áreas de nuestra vida. ¿Cuál tipo de dona eliges?